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2008/4/13 LA ENFERMEDAD, LA SANIDAD Y LA SALUD PARTE I
I. EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD.
A. Diferentes Raíces de la Enfermedad.
Aunque todas las enfermedades provienen del diablo, directa e indirectamente, tenemos que lidiar con las tres raíces de la enfermedad, para así recibir y ministrar con mayor efectividad la sanidad divina.
1- La enfermedad es de origen espiritual.
La Biblia enseña que en el cielo no hay pecado ni muerte ni enfermedad.
Apocalipsis 22:3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.
Apocalipsis 21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Si no hay muerte es porque no hay tampoco enfermedad. Si no hay llanto, ni clamor, ni dolor; es porque no hay enfermedades que produzcan esas cosas.
También muestra que en el principio con Adán y Eva, no había ni pecado, ni muerte, ni enfermedad.
Génesis 2:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Este es el mismo principio del Apocalipsis; si no había muerte, era porque no había quien la produjera. La Biblia no presenta la enfermedad desde un punto de vista médico o científico, sino espiritual. Para el pueblo hebreo, la enfermedad era considerada como un problema teológico más que algo natural. La enfermedad, y aun la ruina, la veían como transgreciones legales o desobediencia a la voluntad de Dios.
Deuteronomio 32:39-42 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano. 40 Porque yo alzaré a los cielos mi mano, Y diré: Vivo yo para siempre, 41 Si afilare mi reluciente espada, Y echare mano del juicio, Yo tomaré venganza de mis enemigos, Y daré la retribución a los que me aborrecen. 42 Embriagaré de sangre mis saetas, Y mi espada devorará carne; En la sangre de los muertos y de los cautivos, En las cabezas de larga cabellera del enemigo.
Juan 9:2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?
La enfermedad fue originada por satanás.
Génesis 3:1-19 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. 13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. 17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Cuando Adán pecó, puso en operación lo que la Biblia llama: “La ley del pecado y de la muerte”. Romanos 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
La ley del pecado y de la muerte, trajo como consecuencia, distintas enfermedades y dolencias. El hombre está esclavizado a esta ley sin entender cómo y por qué opera. Satanás introdujo por medio de Adán su imperio de muerte a través de la ley del pecado y de la muerte. Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Aquí dice que el pecado y la muerte entraron al mundo por un hombre, pero quien suministró esto fue el diablo.
Dios y satanás son antagónicos. Dios y satanás en ningún tiempo han tenido nada en común. Jesús no tenía nada de satanás ni satanás tenía nada de Jesús.
Hechos 10:38 Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
*Hay un antagonismo entre Jesús y satanás*
Job 2:7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Satanás no estaba jugando con Job, lo quería matar.
Hebreos 2:14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo. El diablo trajo la enfermedad para poder matar y afirmar su imperio de muerte.
El nacimiento de la maldición vino por causa del pecado, y el pecado es por causa de la desobediencia a la Palabra de prohibición divina donde el hombre quedó expuesto a la maldición.
El pecado es la desobediencia a Dios; la maldición es la consecuencia. La desobediencia trajo las siguientes maldiciones generales:
- La muerte espiritual.
- La muerte física.
- La muerte eterna.
- El alma corrompida.
- La conciencia y la mente corrompidas.
2- Enfermedades mentales.
- Problemas emocionales y traumáticos.
2Samuel 13:2-15 Y estaba Amnón angustiado hasta enfermarse por Tamar su hermana, pues por ser ella virgen, le parecía a Amnón que sería difícil hacerle cosa alguna. 3 Y Amnón tenía un amigo que se llamaba Jonadab, hijo de Simea, hermano de David; y Jonadab era hombre muy astuto. 4 Y éste le dijo: Hijo del rey, ¿por qué de día en día vas enflaqueciendo así? ¿No me lo descubrirás a mí? Y Amnón le respondió: Yo amo a Tamar la hermana de Absalón mi hermano. 5 Y Jonadab le dijo: Acuéstate en tu cama, y finge que estás enfermo; y cuando tu padre viniere a visitarte, dile: Te ruego que venga mi hermana Tamar, para que me dé de comer, y prepare delante de mí alguna vianda, para que al verla yo la coma de su mano. 6 Se acostó, pues, Amnón, y fingió que estaba enfermo; y vino el rey a visitarle. Y dijo Amnón al rey: Yo te ruego que venga mi hermana Tamar, y haga delante de mí dos hojuelas, para que coma yo de su mano. 7 Y David envió a Tamar a su casa, diciendo: Vé ahora a casa de Amnón tu hermano, y hazle de comer. 8 Y fue Tamar a casa de su hermano Amnón, el cual estaba acostado; y tomó harina, y amasó, e hizo hojuelas delante de él y las coció. 9 Tomó luego la sartén, y las sacó delante de él; mas él no quiso comer. Y dijo Amnón: Echad fuera de aquí a todos. Y todos salieron de allí. 10 Entonces Amnón dijo a Tamar: Trae la comida a la alcoba, para que yo coma de tu mano. Y tomando Tamar las hojuelas que había preparado, las llevó a su hermano Amnón a la alcoba. 11 Y cuando ella se las puso delante para que comiese, asió de ella y le dijo: Ven, hermana mía, acuéstate conmigo. 12 Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal vileza. 13 Porque ¿adónde iría yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que él no me negará a ti. 14 Mas él no la quiso oir, sino que pudiendo más que ella, la forzó, y se acostó con ella. 15 Luego la aborreció Amnón con tan gran aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que el amor con que la había amado. Y le dijo Amnón: Levántate, y vete.
Isaías 5:11 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!
Deuteronomio 21:20-21 Y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.
Efesios 5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.
La Biblia manda a no embriagarse con ningún tipo de drogas. Al contrario, manda a llenarse del Espíritu Santo.
- Complejo de culpabilidad.
2Samuel 17:23 Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre. Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
Marcos 9:22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
Lucas 8:27-29 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. 28 Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. 29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)
Mateo 8:6 Y diciendo: Señor, mi criado esta postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.
Esta persona tenía enfermo el cuerpo con parálisis y la mente atormentada. Estaba postrado y atormentado por la enfermedad.
Marcos 5:15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. Los demonios atormentan a la gente en la mente. Cuando sienta en su mente que los pensamientos lo quieren perturbar, no lo permita.
NOTA: Agradecimientos y Bendiciones a la Iglesia Cristiana la Gran Comisión en Maracaibo Edo. Zulia, Venezuela, a su página Web: www.iglesiacristianalagrancomision/ y a su Pastor y Maestro: Orlando Albornoz, por el Material en Publicación. LA ENFERMEDAD, LA SANIDAD Y LA SALUD PARTE II
3- Enfermedades físicas.
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Artritis, reuma.
Lucas 13:10-11 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.
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Mancos y cojos.
Mateo 15:30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó.
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Tumores y llagas.
Levítico 13:10 Y éste lo mirará, y si apareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva.
Lucas 16:20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas.
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Flujo de sangre.
Marcos 5:25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre.
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Sordos, ciegos y mudos.
Marcos 9:25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Mateo 12:22 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.
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Sarna.
Job 2:7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.
4- Enfermedades morales.
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Condiciones morales vergonzosas.
1Corintios 5:1 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.
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Fornicación. (2Samuel 13:2-15).
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Homosexualismo. (1Corintios 6:9; Levítico 20:13).
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Lesbianismo. (Romanos 1:26-27).
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Bi-sexualismo. (Romanos 1:26-27).
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Exhibicionismo.
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Adulterio. (1Corintios 6:9).
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Bestialismo. (Éxodo 22:19; Levítico 20:15).
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Orgías. (Gálatas 5:21; 1Pedro 4:3).
Estas maldiciones mentales, físicas y morales, sólo son una reseña; ya que son innumerables los problemas mentales, físicos y morales. Mas sin embargo, en este estudio, haremos más énfasis en la sanidad divina de las enfermedades físicas. B. El Próximo Paso de Dios.
Dios en su próximo paso, le dio a Moisés la ley e hizo con esta ley dos cosas:
1- Sacar a la luz el pecado.
Romanos 7:7-14 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. 8 Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. 9 Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. 10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; 11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató. 12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. 13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso. 14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
Gálatas 3:21-22 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. 22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.
En la ley de Moisés, Dios “maldice” (habla mal) el “pecado” (la desobediencia) y enfatiza en los mortíferos resultados de someterse o practicar la desobediencia. 1Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio… Romanos 6:16 ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
2- Presentar a Jesucristo como el sacrificio perfecto por el pecado de Adán, el cual trajo la enfermedad.
La ley de Moisés, aunque señala a Jesús como el salvador y saca a la luz el pecado, no trae liberación del pecado, ni de la enfermedad, ni de la muerte. La ley, aunque no trajo la liberación inmediata, si trajo mucho alivio por la sangre de los animales. (La expiación por los sacrificios).
Jeremías 33:6 He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Esto hace alusión al salvador que había de venir.
3. El salvador prometido se hizo presente.
Mateo 1:16 Y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.
Mateo 1:20-21 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. 21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Estos tres versículos declaran definitivamente, que Jesucristo vino al mundo para salvarlo de la maldición del pecado. Y debía hacerlo, muriendo en una cruz. Mateo 27:32-37 Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz. 33 Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, 34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. 35 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 36 Y sentados le guardaban allí. 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.
Filipenses 2:5-8 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
El próximo paso era resucitar de entre los muertos.
Mateo 28:1-6 Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. 2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. 3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. 4 Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. 5 Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. 6 No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.
Isaías lo había profetizado.
Isaías 53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Esta profecía se expresa en una forma presente futuro. Aunque no había sucedido, lo declara como hecho.
Una vez que Cristo aparece en la escena, él se hace completamente obediente a Dios para poder redimir a la humanidad de la maldición de la enfermedad.
Romanos 5:12-21 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. 15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. 16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. 17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. 18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. Jesús fue el perfecto sacrificio por el pecado, la enfermedad y la muerte. Cuando Jesús fue a la cruz, lo hizo en obediencia, pero a la vez, se hizo maldición por nosotros. 2Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Todos los seres humanos están justificados en el sacrificio de Jesucristo, de la enfermedad, del pecado y de la muerte.
Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero).
Dios nos redimió de la maldición de la ley de la enfermedad y puso en acción la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús.
Romanos 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Esta nueva ley dejó sin efecto para los creyentes la ley del pecado, de la enfermedad y de la muerte.
Estamos sanos por esa ley.
NOTA: Agradecimientos y Bendiciones a la Iglesia Cristiana la Gran Comisión en Maracaibo Edo. Zulia, Venezuela, a su página Web: www.iglesiacristianalagrancomision/ y a su Pastor y Maestro: Orlando Albornoz, por el Material en Publicación.
EL AMOR EN EL MATRIMONIO PARTE I
Cantares 8:6-7 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 7 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaría.
Este tema es importante y tiene una clave que deben conocer, no sólo las parejas, sino todo ser humano. Lo que hablaré acerca del matrimonio, también tiene que ver con todas las áreas de nuestra vida. Como cristianos, como esposos, como esposas, como padres, como madres, como hijos, como ministros, etc.
Este tema es importantísimo para todos. Es necesario conocerlo, y no solamente conocerlo, sino dejar que penetre nuestra vida, que se arraigue en el corazón para utilizarlo con diligencia, empeño y esfuerzo.
Cantares dice: Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo;…
Un sello es una marca, una estampa y representa algo importante. Una marca es una estampa que no puede ser borrada. Hagamos una comparación con el amor de Dios.
¿Sabes por qué Dios no te ha dejado ni te ha matado? Porque él es amor. Él te ama. Y ese amor es más poderoso que la muerte. Por eso Dios resucita a los muertos.
Ese amor es más fuerte que una enemistad. (Romanos 5:6,10). Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, (allí está Dios y el mundo) que ha dado a su Hijo unigénito, (dio a su Hijo al mundo. ¿Por qué dio a su Hijo unigénito? Porque de tal manera amó Dios al mundo) para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Lo dio con una esperanza, con un propósito; y es que todo aquel que cree en el Hijo de Dios, se salve. Allí está el amor de Dios.
Ahora, vamos a hacer un enlace entre Juan 3:16 y Romanos 5:6, para que veamos un detalle enorme.
Romanos 5:6 Porque Cristo cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
O sea, el Padre entregó a Su Hijo para vida eterna. Pero, ¿por quién lo dio? Por gente débil e impía. ¿Sabías que eras un impío? Eso eras, débil e impío. Pero ahora eres santo y justo para Dios. Ahora, siendo tú débil e impío, Cristo en su tiempo murió por ti.
Dice el apóstol Pablo: Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:7-8).
Es fácil morir por el bueno; ¡pero por un impío! Sin embargo, Cristo murió por los impíos. Aquí podemos ver claramente el corazón de Dios. Ahora, después que Dios muere por los impíos y los salva, estos deben vivir piamente, de otra manera son castigados. Hay cristianos que son impíos, no de nacimiento espiritual; pero si de actitud. Dicen: “el que me la hace, me la paga”. Pero la Biblia dice: Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. (Romanos 12:20).Pero yo te digo: “No te juntes con él”.
Dios dice: “lo que tú le des a tu enemigo, yo te lo pagaré. Solamente obedéceme”. Esa es la actitud de Dios. Y todo cristiano que no camine bajo estos principios, está fuera de los caminos de Dios.
En esto consiste el amor de Dios y el cristianismo. En que aun siendo pecadores, él murió por nosotros. ¿Para qué? Para que seamos sus amigos.
Romanos 5:7-8, 10. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 10 Porque si siendo enemigos, ¿Qué éramos? ¡Enemigos! Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Este es el principio del amor de Dios.
Cuando Dios nos exige algo, es porque ya Él lo ha hecho.
Cuando él te dice: “ama a tu enemigo”, es porque ya Él lo amó.
Cuando él te dice: “perdona”, es porque ya Él perdonó.
Cuando él te dice: “tú puedes vencer el pecado”; es porque ya Él lo venció. Lo que es más de eso, es mentira. Dios se atreve a exigirnos que seamos iguales a Él, porque podemos. Lo que quiero decirle es que lo mismo que hace Dios, excepto crear cosas y dar vida eterna, nosotros lo podemos hacer.
Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados… Si esto no es cierto, ¿por qué Dios se atreve a exigirnos que seamos iguales a Él? En Mateo 5:48 también lo dice.
El principio con el cual Dios trabaja es con el amor. Esto quizás te parecerá duro. Pero la gente que será lanzada al infierno, será por amor. ¿Sabías que el motivo por el cual las personas que están en las cárceles, encerradas, es por amor a la sociedad? ¿Tú crees que eso es justo? Es justo. ¿Y la justicia va a la par con qué? Con el amor.
Entonces, es un amor que Dios eche a los pecadores al infierno. El concepto más básico del amor es: “Vivir para otros”. Pero cuando éste es rechazado, se convierte en juez. El amor no hace nada indebido. Los pecadores no pueden estar en el reino de Dios. ¿Es amor invitar a una cucaracha a una fiesta de gallinas? No. El mejor sitio para un pecador que no quiere arrepentirse, es el infierno.
Proverbios 23:22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
Allí está el principio del amor. Dice: …cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
Por no entender esto, muchos hijos abandonan a sus padres. Cuando esos padres engendraron, todo fue alegría y un gozo; “miren los ojitos, se parece al papá en la nariz, etc. El papá tiene que trabajar para traer la leche, los alimentos y los pañales. Pero esa criatura va creciendo, y cuando llega a una edad adulta; se casa, se va de su hogar y tiene hijos. Entonces, esos padres que lo engendraron y lo criaron, que le buscaron los alimentos y todo lo que se le da a un hijo y llegaron a la vejez, son fastidiosos y molestosos. Esa vieja si pelea, dicen. “Es mejor que se muera”. Y Dios dice: “¿Qué dices?” ¿No sabes que tú vas por el mismo camino?
Los padres tienen mucha paciencia con los hijos. A veces se llenan todo de heces, y la madre tiene que bañarlo. Y ella también se ensucia. Bueno, si tus padres envejecieron y se evacuan solos, límpialos tú a ellos ahora y estarán a la par.
Cuantas veces bregaron tus padres contigo, con el hipo que te daba en plena madrugada. ¡Ah! Pero como ya eres adulto, no los necesitas. Que idea tan mala.
Por esta razón es que Dios dice que cuando envejezcan, no los menosprecies. Bueno, sucede lo mismo en el matrimonio. Óyeme: “no ames la carne de tu esposa, sino su alma”. En esto consiste el amor, en amar el alma de la esposa, no lo físico, porque lo físico pasa, se envejece, pero el alma es eterna.
1Juan 4:7-8 Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
Ahora, ¿cómo es el amor de Dios? Un amor que da su vida por sus enemigos impíos. Ese es el amor de Dios. El amor de Dios es de tal magnitud, que da su vida por sus enemigos; no por sus amigos, sino por sus enemigos. Mateo 5:47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 1Juan 4:9-11 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, (aquí viene un ejemplo, va a explicar cómo se mostró el amor de Dios para con nosotros) en que Dios envió a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. 10 En esto consiste el amor; no en que nosotros hayamos amado a Dios, (si no lo amábamos, ¿qué era lo que pensábamos de Dios?) sino en que él, nos amó a nosotros y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios nos ha amado así, (¿cómo Dios nos ha amado? Dando su vida por sus enemigos) debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.(Esta es la perfección del amor de Dios). 13 En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
¿En qué conocemos que permanecemos en él? En amarnos unos a otros de la manera que Cristo nos amó, porque nos dio de su Espíritu. El Espíritu Santo es amor, si no lo contristas, no contristas el amor.
Mire esta clave: “cuando entramos en este amor, la unción de Dios rebosa. Porque el amor de Dios le da lugar a la presencia de Dios, a su unción. Y cuando la unción viene, se va el chisme, la contienda, la murmuración, se van las enfermedades, las ataduras y los pecados.
El amor de Dios le abre las puertas a la unción en la iglesia.
Si nosotros no podemos morir por nuestros enemigos; tampoco por nuestros amigos. Porque si tú mueres por tu amigo, eso no se te toma en cuenta. Jesús lo dijo: si saludáis a los que os saludan, ¿que hacéis de más?, los publícanos hacen lo mismo. ¡Saludar a los que nos saludan no es cosa grande! Cosa grande es, hacer lo que Cristo hizo; que murió por sus enemigos. Amarse los unos a los otros, es en la magnitud que Jesús lo dijo.
¿Cómo podemos comprobarle a Dios que su amor mora en nosotros? Cuando somos capaces de morir por nuestros enemigos. Para que esto sea posible, hay que quebrantar el alma.
NOTA: Agradecimientos y Bendiciones a la Iglesia Cristiana la Gran Comisión en Maracaibo Edo. Zulia, Venezuela y a su Pastor y Maestro: Orlando Albornoz, y a su Paguina Web: www.iglesiacristianalagrancomision/ por el Material Publicado. EL AMOR EN EL MATRIMONIO PARTE II
EL AMOR DE DIOS.
En este punto, voy a decir muchas verdades necesarias para bendición y liberación de muchas parejas.
1. Si vas a casarte debes conocer el amor de Dios.
Si estás pensando en casarte, debes estar convencido de que amas el alma de tu prometida. No será un matrimonio perfecto si sólo te has enamorado de su cabello, o de su cintura, o de sus glúteos, o de sus pechos. Tú tienes que enamorarte de su alma, porque quizás, siempre no tenga el cabello igual; o su cintura o los glúteos; menos sus pechos, recuerda que tendrá hijos y habrá que amamantarlos, y sus pechos no serán los mismos. El que se casa por los ojos, siempre termina mal.
Si te casas con un hombre en perfecta línea y con un hermoso cabello; recuerda, quizás siempre no será así, puede que quede calvo o se ponga gordo. Debes casarte con tu pareja, amando su interior y no lo exterior. La carne siempre busca su voluntad para su propia satisfacción. El amor no tiene que ver con gustos, sino con una entrega. Pase lo que pase, el amor de Dios mantiene la relación.
Un hombre antes de casarse, debe estar convencido que esa será su esposa para toda la vida. No debe pensar en ella como un pasa tiempo.
Los reyes de la antigüedad y los Faraones, cuando iban a comprar esclavas, las ponían en fila y escogían las mejores. Esto es lo mismo que hicieron los ángeles cuando pecaron, escogieron entre todas. (Génesis 6:1-2). Eso se llama codicia. Esto existe en el pueblo de Dios. Para un cristiano que es así, y se quiere casar; las gordas, las muy delgadas, las que no son bien parecidas y las que tienen hijos, quedan fuera de la lista. Esto es carnalidad, no la voluntad de Dios. Un cristiano no debe buscar casarse por razón de gusto, sino por la voluntad de Dios aunque la mujer tenga dos hijos.
Hay hermanos y hermanas que emigran más que los bisontes, van por todas las iglesias buscando lo más bonito. Para conseguir la voluntad de Dios no hay que emigrar, sólo orar y esperar. La clave está en buscar la voluntad de Dios. Es verdad que uno debe estar enamorado, pero eso no tiene que ver con deseos desordenados. Cualquier persona puede enamorarse, hasta los casados, pero eso sería adulterio. Cuando vaya a casarse, debe estar seguro que ama el corazón de su pareja, no su cuerpo.
Cantares 8:6-7 Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 7 Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán lo ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaría.
La mujer es un alma, y esa alma siente, se entristece, se duele, llora, etc. Ahora, como ese hombre lo que amaba era la carne, ya no le gusta ni le importa dejarla, ofenderla, herirla y decirle en su cara que ama a otra. Eso no es amor sino salvajismo. ¿Qué dijimos al principio? Que Dios mostró su amor para con nosotros, que aun siendo pecadores, Cristo murió para salvarnos. ¿Qué hizo esa mujer para que le hagas esa cosa tan horrible? Eres un hombre malo. Pero si te arrepientes, Dios te perdona.
Cuando un hombre ama verdaderamente a su esposa como debe ser, nada ni nadie destruirá ese matrimonio. Pero cuando un hombre es desordenado, nunca se sacia. Puede tener todas las mujeres del mundo, sin embargo, no se saciará; la carne no se sacia. La carne está llena de codicias, de deseos desordenados. Cada hombre debe trabajar en contra de esos deseos desordenados.
Una pareja puede dejar de amarse, pero con el amor de Dios perdura.
Mateo 1:24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.
Si el amor de Dios entra en tu corazón, nunca dejarás a tu esposa y buscarás por todos los medios agradarla y ayudarla.
Malaquías 2:16 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.
NOTA: Agradecimientos y Bendiciones a la Iglesia Cristiana la Gran Comisión en Maracaibo Edo. Zulia, Venezuela, a su página Web: www.iglesiacristianalagrancomision/ y a su Pastor y Maestro: Orlando Albornoz, por el Material en Publicación. por el Material en Publicado. 2008/2/24
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¿TRISTE, DEPRIMIDO O EN PRUEBAS? ¡NO TEMAS DIOS ESTA JUNTO A TI!
(Isaías 35:10) Y los redimidos por Jehová volverán a Sión con alegría; y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas. Tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.
(Hebreos 12:11) Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados.
(Mateo 5:4) Bienaventurados los que lloran, porque recibirán consolación.
(Mateo 5:10-12) Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando por mi causa os insulten, os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes que vosotros.
(Proverbios 17:3) El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro; pero el que prueba los corazones es Jehovah.
(Santiago 1:2-3) Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
(1ª Pedro 1:6-7) Por la cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que, sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero, se prueba con fuego) sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.
(1ª Pedro 4:12-13) Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera. Al contrario, gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
(Romanos 8:35-39) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada? Como está escrito: "Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero". Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.
(Salmos 27:13-14) !Oh, si yo no creyese que he de ver la bondad de Jehovah en la tierra de los vivientes¡. Espera en Jehovah. Esfuérzate y aliéntese tu corazón .!Si, espera en Jehovah¡
(Hebreos 12:5) ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que se os dirige como a hijos? Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor ni desmayes cuando seas reprendido por el.
(Salmos 34:19) Muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas lo librará Jehová.
(Salmos 34:17) Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias.
(Filipenses 4:6) Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vustros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
(1ª de Pedro 5:7) Echad toda vuestra ansiedad sobre el, porque el tiene cuidado de vosotros.
(Salmos 138:7) Aunque yo camine en medio de la angustia, Tú me Preservarás la vida. Contra la ira de mi enemigos Extenderás tu mano, y me Salvará tu diestra.
AGRADECIMIENTOS: Al centro cristiano familia feliz, de oaxaca, mexico y a su partor: Fernando Cruz Lopez |
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Soy demasiado malo: (Hebreos 7:22-28) Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; pero este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable. Por eso puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Tengo que renunciar a demasiadas cosas: (Marcos 8:36) porque ¿de qué le aprovechará al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?. (1ª Juan 15-17) No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en el, porque nada de lo que hay en el mundo - los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida - proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Temo no poder sostenerme: (1ª de Pedro 1:5) que sois guardados por el poder de Dios, mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo final. (Filipenses 1:6) Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesuscristo.
Hago todo lo que puedo: (Efesios 2:8-9) porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe.
No soy tan malo: (Isaias 53:6) Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en El el pecado de nosotros.
Dios no condenará a nadie: (Juan 3:18) El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
¿Cómo sé que aceptará Dios? (Juan 6:37) Todo lo que el Padre me dá, vendrá a mi, y al que a mí viene, no lo echo fuera.
No entiendo la biblia: (1ª Corintios 2:14) Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio, el espiritual juzga todas las cosas, sin que El sea juzgado por nadie.
¿Cómo puedo saber que Cristo es el único camino?: (Juan 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.
Prefiero divertirme ahora: (Eclesiastés 11:9) Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los dias de tu adolescencia. Anda según los caminos de tu corazón y la vista de tus ojos, pero recuerda que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues de tu corazón el enojo y aparta de tu carne el mal, porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
Cuesta demasiado seguir a Cristo: (Lucas 18:29) De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.
Jesús no era realmente Dios: (Hebreos 1:2-3) en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo. Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles cuanto que heredó mas excelente nombre que ellos.
No me parece razonable: (Isaías 8:9) Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos, dice Jehová. (1ª de Corintios 1:18) La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
No creo en Cristo: (Hechos 4:12) Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
No se porque he de amar a mi enemigo: (Mateo 5:46) Si amáis a los que os ama, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?
AGRADESIMIENTOS : Al centro cristiano familia feliz en oaxaca , mexico y a su pastor : fernando crus lopez por el estuio publicado |
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